El sindicato considera el Plan un avance histórico para las 63.148 personas empleadas públicas de la Administración autonómica —más del 70 % mujeres— y anuncia un seguimiento riguroso de las medidas acordadas.
Mérida, [01/07/2026]. — UGT Servicios Públicos Extremadura ha valorado de forma muy positiva la firma del I Plan de Igualdad de la Administración de la Junta de Extremadura, el primero de la historia de la Administración autonómica, fruto de la negociación entre la Administración y las organizaciones sindicales en la Mesa General de Negociación. El Plan, con una vigencia prevista de 2026 a 2030, será de aplicación a todo el personal de la Junta y de sus organismos dependientes.
El sindicato ha subrayado que el Plan nace de un diagnóstico técnico riguroso que ofrece una radiografía objetiva de la situación de la Administración: 63.148 personas empleadas públicas, de las que 44.735 son mujeres y 18.413 hombres, lo que sitúa la presencia femenina por encima del 70 % de la plantilla. Para UGT, ese dato no significa que la igualdad esté conseguida, sino que obliga a analizar cómo se distribuyen la promoción profesional, el acceso a puestos de responsabilidad, la conciliación y las condiciones de trabajo.
La igualdad no consiste en que haya muchas mujeres trabajando en una organización, sino en que ninguna mujer encuentre más obstáculos que un hombre para desarrollar su carrera profesional.
UGT ha destacado que el Plan deja de ser una declaración de intenciones para convertirse en una herramienta de planificación, con objetivos, medidas concretas, responsables, indicadores, cronograma y un sistema de seguimiento y evaluación. Entre las actuaciones más relevantes figuran la formación en igualdad, la promoción profesional en igualdad de oportunidades, la conciliación y la corresponsabilidad, la auditoría retributiva, el refuerzo de la difusión y la revisión del protocolo frente al acoso sexual y por razón de sexo ya existente, el compromiso de crear un protocolo propio frente a la violencia de género para las trabajadoras de la Junta —del que hasta ahora se carecía—, la incorporación de la perspectiva de género en la salud laboral y la prevención de riesgos, y la comunicación y el lenguaje inclusivos.
Muchas de estas medidas responden a propuestas planteadas por UGT durante la negociación. Entre ellas, la organización destaca especialmente la incorporación de la perspectiva de género en la prevención de riesgos laborales —un ámbito tradicionalmente invisibilizado—, el impulso a un protocolo propio frente a la violencia de género, la exigencia de indicadores medibles y de una Comisión de Seguimiento con contenido real, y la formación en igualdad.
UGT pone el acento, además, en una de sus aportaciones de mayor recorrido: el compromiso de la Administración de mejorar el sistema de recogida de datos de cara a la siguiente auditoría retributiva. Un diagnóstico solo es tan fiable como los datos sobre los que se construye; al afinar esa información, el próximo diagnóstico será más preciso, permitirá seguir detectando y corrigiendo desigualdades y hará que cada revisión del Plan pueda ir un paso más allá, en una lógica de mejora continua que trasciende este primer Plan.
La organización sindical ha recordado su participación activa durante toda la negociación, con la voluntad de que el Plan fuera útil, evaluable y transversal al conjunto de la gestión de los recursos humanos, y ha reivindicado el papel del diálogo social como vía para alcanzar acuerdos que mejoran las condiciones de las personas trabajadoras.
UGT ha insistido en que la firma no supone el final del trabajo, sino el comienzo de la fase más importante: la implantación efectiva de las medidas. La organización ha anunciado que ejercerá su función de seguimiento con responsabilidad, desde la lealtad institucional y el diálogo social, para que los compromisos adquiridos se traduzcan en mejoras reales para las personas trabajadoras.
La igualdad no se firma: se gestiona cada día. El éxito de este Plan no será haberlo firmado, sino que dentro de cuatro años podamos decir que ha cambiado de verdad la vida laboral de más de sesenta mil personas que trabajan al servicio de Extremadura.